Primeros Auxilios

1. Objetivos de los Primeros Auxilios

Objetivos Fundamentales

El guardia de seguridad en su rol de primer respondedor persigue tres fines esenciales ante un accidentado o enfermo agudo:

  • Conservar la vida: Dar soporte y asistencia básica de forma prioritaria para mantener las funciones vitales de la víctima.
  • Evitar que las lesiones empeoren: Mitigar el daño y prevenir complicaciones secundarias derivadas de un manejo inadecuado.
  • Favorecer la recuperación: Implementar maniobras iniciales correctas que faciliten la posterior atención médica definitiva y prehospitalaria.

Principio de Precauciones Universales

Constituye una norma de bioseguridad obligatoria e inflexible en la atención de urgencia. Se debe asumir estrictamente que toda sangre, fluido corporal o tejido biológico es potencialmente infeccioso. Es imperativo el uso de barreras de protección personal (como guantes de látex o nitrilo y antiparras), independientemente del aspecto físico, vestimenta o condición social del lesionado.

2. Evaluación Inicial: El ABC de la Vida

Antes de intervenir, el operador debe aplicar el protocolo de evaluación primaria de manera rítmica y secuencial:

  • A (Airway / Vía Aérea): Verificar de inmediato que la vía aérea de la víctima esté despejada, permeable y libre de obstrucciones mecánicas (cuerpos extraños, piezas dentales o la propia lengua en personas inconscientes) que impidan el paso del oxígeno.
  • B (Breathing / Respiración): Comprobar si existe una ventilación autónoma y efectiva aplicando la técnica sensorial de Mirar (movimiento del tórax), Escuchar (ruido de la exhalación) y Sentir (el flujo de aire en la mejilla del reanimador).
  • C (Circulation / Circulación): Evaluar la presencia de pulso palpable y, simultáneamente, buscar la existencia de hemorragias masivas externas, las cuales deben ser controladas con urgencia mediante presión directa sobre la herida.

3. Parámetros de Signos Vitales Normales (En Reposo)

Conocer los rangos normales en un adulto sano en reposo es indispensable para detectar un deterioro clínico crítico:

  • Frecuencia Cardíaca (Pulso): Entre 60 y 100 latidos por minuto.
  • Frecuencia Respiratoria: Entre 12 y 20 respiraciones por minuto.
  • Temperatura Corporal: El rango normotérmico oscila entre los 36.0 °C y 37.0 °C.
  • Hipotermia Clínica: Se configura como una emergencia médica grave cuando la temperatura interna desciende por debajo de los 35.0 °C, amenazando el funcionamiento multiorgánico y la supervivencia del individuo.

4. Protocolos ante Lesiones Específicas

Fracturas

La regla de oro ante la sospecha de una lesión ósea es inmovilizar por completo la estructura para evitar que los bordes del hueso roto dañen vasos sanguíneos, nervios o músculos. Se deben utilizar férulas o elementos rígidos, asegurando que la inmovilización abarque obligatoriamente las articulaciones que se encuentren inmediatamente por encima y por debajo del foco de la fractura.

Quemaduras

La primera medida inmediata ante una lesión térmica es enfriar el área afectada utilizando exclusivamente agua corriente limpia a temperatura ambiente por un tiempo mínimo de 10 minutos. Está estrictamente prohibido aplicar hielo directo (causa vasoconstricción y profundiza la quemadura), pomadas, aceites o cualquier remedio casero.

Lipotimia o Desmayo

Se debe acostar a la víctima decúbito supino (boca arriba) en una superficie plana, elevar sus extremidades inferiores aproximadamente 30 cm para mejorar el retorno venoso y el flujo de sangre oxigenada hacia el cerebro, y aflojar ropas ajustadas (corbatas, collares, cinturones).

Advertencia Crítica: Está terminantemente prohibido suministrar líquidos, alimentos o medicamentos a una persona inconsciente o semiinconsciente, debido al riesgo inminente de asfixia por aspiración hacia la vía aérea.

Atragantamiento (Obstrucción de la Vía Aérea)

Frente a una obstrucción severa donde el sujeto no puede hablar ni toser, se debe aplicar de inmediato la Maniobra de Heimlich. El operador se posiciona detrás de la víctima y ejerce compresiones abdominales firmes en forma de “J” (hacia adentro y hacia arriba), ubicando el puño justo por encima del ombligo. Queda prohibido intentar inducir el vómito manualmente.

Intoxicaciones o Envenenamientos

No se debe inducir el vómito bajo ninguna circunstancia. Si la sustancia ingerida es un químico corrosivo, un ácido o un hidrocarburo, provocará una segunda quemadura química en las paredes del esófago y la faringe al ser expulsada, agravando el cuadro. El procedimiento correcto exige comunicarse de inmediato con el Centro de Información Toxicológica (CITUC) al teléfono de emergencias 600 360 7777.

Reanimación Cardiopulmonar (RCP)

Es la técnica de soporte vital que combina compresiones torácicas rítmicas y ventilaciones para sustituir de manera mecánica el trabajo del corazón y los pulmones, manteniendo la perfusión de oxígeno al cerebro. Ante un paro cardiorrespiratorio verificado, el guardia debe iniciar la RCP de forma inmediata. No se debe esperar la llegada de los paramédicos o del SAMU (131), ya que cada minuto de retraso disminuye un 10% las probabilidades de supervivencia de la víctima.

Posición Lateral de Seguridad (PLS)

Es la postura anatómica de espera utilizada exclusivamente para víctimas que están inconscientes pero que respiran de manera normal y autónoma. Colocar al paciente de costado evita que la lengua obstruya la garganta y previene una asfixia letal o neumonía por aspiración en caso de que presente vómitos espontáneos.

Traslado de Accidentados

Como norma general de los primeros auxilios, un lesionado grave no debe ser movilizado, a menos que permanezca en un entorno de peligro vital inminente (riesgo de incendio, explosión o derrumbe). Si el traslado es estrictamente necesario para salvar su vida, se debe mover el cuerpo en bloque rígido, unificado y perfectamente alineado, manteniendo fijos en un mismo eje la cabeza, el cuello y la columna vertebral para evitar daños medulares irreversibles o cuadriplejia.

Desplazamiento al inicio